Por lo general las copas de vino se pueden lavar en el lavavajillas. También se pueden fregar a mano con agua caliente y poco detergente. Tras aclararlas con agua limpia, se secan y se pulen con un paño que no deje pelusa. La superficie de la copa, lisa en apariencia, presenta una cierta rugosidad molecular que retiene no solo los aromas del vino, sino también los olores de los detergentes, paños de cocina y armarios. Por este motivo las copas de vino nunca deben entrar en contacto con detergentes perfumados o de trapos de cocina lavados con suavizantes. LA mejor manera de eliminar los rastros de grasa o las marcas de pintura de labios es utilizar un poco de jabón neutro.
Riedel una empresa dedicada a la fabricacion de copas de vino establece siete pasos para limpiar una copa de vino:
1) Lavar con agua tibia. No hace falta utilizar detergentes
2) Colóquelas sobre un paño para que se sequen
3) Para conseguir más brillo, páselas por encima del vapor emitido por agua hirviendo

4) Para sacar brillo, utilice dos toallas de lino

5) Sujete la copa por la base para sacarle brillo

6) Utilice la mano izquierda para abarcar la copa y saque brillo con la mano derecha. ¡nunca haga girar la copa por la base

Fuente: riedel.com/index.php?article_id=353&clang=3
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