El Vino Espumoso, y de forma especial el champagne, es y será la bebida por excelencia para las ocasiones especiales y festivas. Al mismo tiempo constituye un vino refinado sin igual que ha madurado durante anos en la botella. El champagne debe descorcharse con cuidado para que el selecto conjunto de aromas que se ha desarrollado durante largo tiempo pueda llegar a la copa en toda su plenitud.

Nada resulta más chocante en un ambiente elegante y armonioso que el "salto" estrepitoso del corcho. Quien desee abrir y servir el champagne de forma perfecta debería seguir los pasos siguiente:
1) La mejor manera de servir el champagne es a una temperatura de entre 6 °C y 9°C tras haberlo enfriado con hielo en una hielera.
2) Para extraer de forma limpia la envoltura metálica se hace una incisión alrededor del cuello de la botella.
3) Posteriormente se retira la envoltura para dejar al descubierto el alambre, el cual afloja y se quita.
4) Con una mano se empuña el cuello de la botella; con el pulgar se fija el corcho para que no salte.
5) La mano derecha sujeta el corcho con firmeza mientras con la izquierda se gira la botella con cuidado.
6) Nunca se debe hacer saltar el corcho de la botella, porque el champagne pierde ácido carbónico y aroma.
7) Se coloca la botella sobre la mano abierta, mientras se sujeta por la base con el pulgar.
8) El champagne, burbujeante y sin demasiada espuma, se sirve justo sobre el borde de la copa.
9) Una copa de fino cristal en forma de tulipán resalta el bouquet y las burbujas del champagne.
Es importante resaltar que en el artículo publicado en este blog el 13 de Agosto de 2010 titulado “La Mejor Forma de Servir el Champán” se establece una forma distinta a la que se menciona en el numeral octavo.
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