miércoles, 18 de agosto de 2010

Mitos sobre el vino

El mundo del vino, al igual que el resto del mundo, está lleno de mitos y leyendas, como por ejemplo la de 1976 en París, Francia, cuando se creía que este país era el único que podía producir vinos de buena calidad. Les propongo ver algunos de los mitos más comunes del mundo del vino, y les aviso que aún hay gente que cree en algunos ellos, si, aunque les pueda resultar increíble o increíblemente gracioso.

Veamos algunos de los mitos de toptenz.net:

10. La fruta que describe al vino fue usada en el proceso de producción. A no ser que estén comprando un vino elaborado con otra fruta que no sea uva, el vino estará elaborado con la variedad de la uva que aparece en la etiqueta, y no con las frutas usadas para describirlo. Es similar a lo que sucede con los saborizantes artificiales, que tenga el mismo sabor que determinada fruta no quiere decir que la fruta en cuestión esté dentro de los ingredientes del producto, por lo tanto, cuando se lee en la etiqueta ‘notas de cereza, vainilla y frutilla’ quiere decir que el productor está describiendo el gusto, el sabor del vino.

9. Se necesitan diferentes copas para diferentes tipos de vinos. Según toptenz.net este es otro mito que se ha desacreditado hace mucho tiempo. Se necesita una copa que permita concentrar el aroma y acercarlo a la nariz, nada más que eso.

8. No se pueden añejar que no estén tapados con otro material que no sea corcho. Al parecer esto no es así, las tapas a rosca, por ejemplo permiten una oxigenación menor del vino lo que a largo plazo significa que el vino se puede añejar por más tiempo sin perder sus características.

7. Bordeaux, Burgundy, Champagne, Sherry y Port son variedades de uvas. Estimados, estas no son variedades de uvas, sino ciudades en las que se elaboran determinados tipos de .

6. El vino blanco sirve para maridar pescados y pollo y el tinto para las carnes rojas. Creo que es uno de los mitos más arraigados, y lo peor de todo es que no es cierto. La mejor forma de maridar el vino con la comida es analizando los sabores de ambas cosas y combinándolos. Para maridar correctamente los platos lo que hay que hacer es leer la etiqueta del vino y recordar que los con taninos fuertes combinan mejor con platos salados o un poco ácidos y los platos condimentados con un vino con algo de azúcar residual o poco nivel de alcohol.

5. Los amantes del vino son snobs. No solo las personas que viven en Napa o Bordeaux son amantes del vino, hay personas de todo el mundo que son grandes amantes y consumidores de vino, y sobre todo personas cuya pasión hace que se sigan formando en esta área y están deseosos de compartir sus conocimientos y una copa de vino con cualquier persona que se muestre interesada.

4. No se puede establecer la calidad del vino observando las ‘lagrimas’. Cuando se mueve una copa de vino en los bordes de la misma queda vino que luego forma lágrimas que están formadas por alcohol y agua, el alcohol se evapora y lo que queda es el agua que cae lentamente hasta llegar a encontrarse nuevamente con el resto del vino que descansa en la copa. Este ‘fenómeno’ no es un parámetro para medir la viscosidad o calidad del vino.

3. El vino tinto se debe de beber a ambiente y el blanco frío.Aunque esta idea no es necesariamente errónea su interpretación si lo es. La ideal de un vino tinto ronda los 60 grados Fahrenheit. Muchos profesionales recomiendan que si no se poseen accesorios que permitan medir la del vino entonces se coloque el vino tinto por 5 a 15 minutos en el refrigerador antes de consumirlo y el blanco de 20 a 30 minutos. Si usualmente guardas tus en el refrigerador entonces retira el vino blanco 15 minutos antes de consumirlo y el tinto 30 minutos antes. Cabe destacar que cada vino tiene su propia ideal de consumo, por lo tanto lo mejor es leer la etiqueta con atención.

2. Uno de los últimos mitos es el que dice que todos los mejoran con la edad, estimados, esto no es así. En la actualidad solo una pequeña cantidad de tienen la estructura indicada para ser añejados. La mayoría de los son fabricados para ser bebidos a los pocos años, y por lo tanto no son de guarda.

1. El último mito es el que dice que oliendo el corcho del vino en un restaurante te dirá si el vino está en buen estado. El corcho huele a corcho y por lo tanto no puede dar una indicación de la calidad del vino. Es el vino lo que se debe oler, el corcho se le da al comensal para que lo examine, para que chequee que el logo que aparece en él sea el de la bodega, que vea si está dañado o comprometido, en fin, para que pueda verlo en detalle.


Fuente: http: Escrito por Eliana C. en http//www.elgrancatador.com

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